jueves, 18 de octubre de 2007

AZIZA BRAHIM & GULILI MANKOO ABREN EL CICLO NUEVAS MÚSICAS VIEJAS EN GIJON


VIERNES 19 DE OCTUBRE, 20:00 H.

CENTRO MUNICIPAL INTEGRADO ATENEO LA CALZADA, LA CALZADA, GIJÓN, ASTURIAS

Dentro de la nueva temporada de actividades culturales del Ateneo La Calzada, Aziza Brahim & Gulili Mankoo presentan el que será el nuevo EP de Aziza, titulado Mi Canto. El motivo, la apertura de Nuevas Músicas Viejas, un ciclo que pretende acercar al público el nuevo fenómeno musical que ha surgido en el mundo globalizado del siglo XXI. Las viejas músicas de todo el mundo, de repente, se reencuentran en un mismo espacio. El hecho de entremezclarse en un nuevo escenario musical aporta un valor agregado a todas ellas, siendo la experiencia musical de Aziza un buen ejemplo de ello. La entrada será gratuita, y os invitamos a todos aquellos que estéis cerca a disfrutar de ello.

miércoles, 17 de octubre de 2007

PREMIO BLOG SOLIDARIO

Ante todo, felicitar a los creadores de esta iniciativa, que agradece el esfuerzo solidario de muchas personas que, desde algún lugar del mundo, se encuentran trabajando incansablemente por difundir los valores de solidaridad y hermanamiento con la paz.

Transmitir nuestro agradecimiento a Sentiments Saharauis por concedernos el premio en primer lugar y a Sàhara al Cor por concedérnoslo nuevamente. Para nosotros ha sido una sorpresa y una gran satisfacción el recibir vuestro apoyo. Ahora, nuestro turno. A pesar de que nos gustaría premiar todos aquellos blogs que luchan por la libertad del pueblo saharaui, nos hemos decidido por los siguientes:

  • Mujeres de Dajla, por desarrollar un excepcional trabajo en apoyo de la mejora de nuestras mujeres en la wilaya de Dajla
  • Sahara Horta, por desarrollar un excepcional trabajo de difusión de la causa saharaui desde la wilaya de Cataluña
  • Sahara Resiste, por haberse convertido en un bello espejo de las tres resistencias que luchan diariamente por conseguir nuestra independencia
  • Haz lo que debas, por desarrollar un gran trabajo a favor de nuestra cultura tradicional y moderna
  • Generacion de la Amistad Saharaui, por demostrar a todo el mundo que los saharauis hemos sabido mantener nuestra antiquísima cultura poética y renovarla y enriquecerla a través de nuestra segunda lengua, el español
  • Sahablogs, por convertirse en una verdadera enciclopedia de referencia de los blogs dedicados al Sahara Occidental
  • FreeWesternSahara, el blog de Agaila Abba Hemeida, por ser nuestro estandarte en lengua inglesa de la causa saharaui
Gracias a todos por vuestros esfuerzos y por mantener viva la llama de la solidaridad en nuestros corazones.

martes, 16 de octubre de 2007

CRÓNICA DESDE LOS CAMPAMENTOS: EL VALOR DE PANCHITO

Por Jose el Bidani

Ramadán. Octubre de 2007. Campamentos de refugiados saharauis. Tinduf. Argelia. Nuevamente aquí, en donde el tiempo se congeló hace décadas. El pasado, se esconde bajo una charla inocente para ignorar el presente. El futuro, se destila en el sueño de alcanzar la diáspora en el paraíso ficticio del bienestar de España. Y el objetivo de la independencia y el retorno a las raíces, parece haberse enterrado por los intereses de todos los que pululan, por una razón u otra, alrededor de los saharauis.

Organismos internacionales, países, gobiernos, agencias de cooperación, ONGs, Asociaciones de Amigos del Pueblo Saharaui, y muchos otros, imperceptiblemente, se han enmarañado en una tela de araña, que ha aprisionado aún más la ya de por sí complicada situación de un pueblo que quizás, pecó en el pasado de confiar en una supuesta legalidad internacional gestionada por supuestamente, el resto del mundo. Muchos hilos de esa telaraña, surgieron de buenas intenciones. Otros, desgraciadamente, nacieron inoperantes de por sí, y han favorecido al lento ahogo de la presa, que cayó en la trampa por exceso de confianza. El entramado es mucho más complejo de lo que pueda parecer. La multitud de intereses es mayor que la conciencia de arreglar el problema por una vía justa. Y muchas veces, los que compartimos un período de tiempo en el refugio (menos del que creemos y mucho más del tiempo que verdaderamente experimentamos), a veces nos damos cuenta, que nuestro trabajo, o nuestros esfuerzos por mejorar la situación, no van más allá de un mero acompañamiento en la soledad, y un “estamos aquí para que recordéis que no os hemos olvidado”.

Y trabajamos por un desarrollo en el refugio, reconstruyendo escuelas, distribuyendo verduras, apoyando la creación de cooperativas, dando cursos de formación variada... porque, todos aceptamos en nuestros subconscientes, que no hay solución ninguna, salvo seguir desgastando las vidas de los saharauis en una paz-no paz que lo único que hace es mellar la esperanza del pueblo olvidado en el desierto. Y en nuestros trabajos como cooperantes, la mayor parte de las ocasiones, lo único que identificamos es una creciente falta de interés en los saharauis con los que compartimos las duras jornadas bajo el sol. Algunos lo malinterpretan como vagancia, inoperancia, dejadez... Yo más bien lo veo como cansancio y excesiva dependencia de la telaraña que los ha apresado en los campamentos. Pocos tienen la suerte de tener una fuerte convicción del porqué se encuentran aquí, pero incluso ellos, se ven forzados a buscar alternativas para acallar las bocas de los estómagos de sus familiares. Porque quizás en los campamentos exista una cierta paz, una relativa tranquilidad... pero lo que es innegable, es que se pasa hambre. Los intereses del enemigo (o de sus aliados) parecen haber influido, ya sea políticamente, o simplemente cerrando en algún lugar un grifo donde salía dinero, para que las ayudas humanitarias se conviertan en sobornos deshumanizados. Por que, ¿cuál es la manera más rápida de hacer rendirse a una población sitiada durante un largo espacio de tiempo? El hambre siempre fue la mejor arma.

Ahí, en ese punto de la telaraña, uno se da cuenta que todos los proyectos de cooperación que se desarrollan en los campamentos son insuficientes, y que lo único que hacen es tapar agujeros temporalmente, y que los verdaderos problemas que hay en los campamentos, siguen si resolverse.

Buscando lectura entre los libros desperdigados en las habitaciones de los cooperantes alojados en el Protocolo de Rabuni, encontré un libro de Jorge Bucay. En un intento de olvidar todas estas cosas que os acabo de relatar, comencé a leer “Cuentos para pensar”. Uno de los cuentos se titulaba “Y los niños estaban solos”, o algo así. Una madre sola que trabaja mucho tiempo fuera de casa, tiene contratada a una joven para que cuide de sus hijos por las tardes. Cuando el novio de ella le invita a dar una vuelta en su coche nuevo, no lo duda, y deja a los niños dormidos en la habitación. Cierra con llave, guardándola en su bolso y descuelga el teléfono, no sea que se entere la madre de su falta. Tampoco va a tardar tanto, y los niños duermen.

Panchito, el hijo mayor, de unos seis años, se despertó por los tosidos del bebé. El incendio que consumía el resto de la casa llamaba a la puerta de la habitación. Intentó abrir la puerta, pero el pestillo les libró de una muerte segura. Cogió el teléfono para marcar el número de su madre, pero no había línea. La ventana estaba cerrada y por fuera, la rejilla le impedía acceder al tejado...

Cuando los bomberos apagaron el fuego no salían de su asombro. ¿Cómo Panchito pudo romper el cristal de la ventana y echar la red afuera? ¿Cómo pudo meter a su hermano en una mochila y salir por el tejado hasta alcanzar el árbol de al lado de la casa? ¿Y finalmente descender y salvar la vida de ambos? El bombero anciano, les dio la respuesta a sus dudas: Porque no había nadie a su lado que le dijera que no lo podía hacer.

Esa respuesta me dio un destello de luz a mis constantes dudas aquí en los campamentos. Los saharauis, a pesar de todo, lograrán la independencia. Y será cuando hagan oídos sordos a aquellos que han entretejido la telaraña que les atrapa. Y lo harán solos. Como Panchito.

miércoles, 3 de octubre de 2007

AZIZA BRAHIM & GULILI MANKOO: NOCHE MÁGICA EN VITORIA


En la noche del 29 de septiembre finalizaron los actos del XX Aniversario del XX Aniversario del Ayuntamiento de Vitoria con la Daira de La Güera con el concierto de Aziza y Kepa Junkera. Noche mágica y excelente broche final a dos jornadas repletas de múltiples actividades marcadas por el hermanamiento de culturas, pueblos, sensibilidades... Un verdadero hermanamiento con el pueblo saharaui.

A las 22:00 h. comenzó la actuación de Aziza Brahim con su grupo Gulili Mankoo. Después de una introducción musical fruto de la fusión de la música saharaui con los ritmos senegaleses y el blues, las nuevas composiciones de Aziza Brahim encandilaron al público, con alta participación saharaui. Los nuevos temas del próximo álbum de Aziza
, Mi Canto, fueron escuchados por primera vez en Euskadi: Himno, que relata la dura situación del pueblo saharaui hoy en día; Regreso, o de como los saharauis desearían regresar a su tierra; Hijo de las Nubes, tema en español, un canto a la libertad y al espíritu saharaui; Alina Huah, de temática amorosa; y Mi Canto, declaración del porqué Aziza canta al mundo sobre su pueblo.

La voz de Aziza, pletórica y contagiada por el buen ambiente del público, el djembeé de Omar Kane, las guitarras de Gonzalo Ordás y Marcos Cachaldora, el bajo de Fuku Embarek, los coros y zgarits de Badra Abdallahe, el dum dum de Mustafá Fayé, demostraron, con un sonido compacto y fresco, que la música saharaui puede evolucionar y adaptarse a los nuevos gustos de los saharauis refugiados y exiliados no sólo en Tinduf, sino también en ciudades como Vitoria. Los saharauis escuchan otras músicas, como el blues, la música africana o el reagge (como el tema
Anhelo, también tocado en el concierto), y Aziza y Gulili Mankoo los convierten en patrimonio de la cultura saharaui, que a pesar del ostracismo y el aislamiento al que se ven sometidos, resiste y avanza día a día. También el público pudo disfrutar de canciones saharauis como Leil u Ana, llevada al territorio del blues. Así, la fusión de ritmos y culturas a través de la música, universaliza al pueblo saharaui.

Aziza y Gulili Mankoo, así como el público asistente, se quedaron con ganas de más canciones, pero el tiempo y el espacio que quedaba, era para la representación vasca del hermanamiento entre ambos pueblos, Kepa Junkera. Como decíamos, una noche mágica dedicada al pueblo saharaui en Vitoria.

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