Mañana, en el Salón de Actos de la Casa de Cultura de Valencia de Don Juan, Plaza El Salvador, 4. A partir de las 20:00 h. Entrada gratuita. Tan cerca, tan lejos… África es el título del proyecto de sensibilización que la ONGD "Jóvenes y Desarrollo" viene realizando en la provincia de León desde finales de marzo. El objetivo principal es acercar a sus destinatarios la riqueza cultural del olvidado continente africano.
Dicha campaña de sensibilización está recorriendo diversas localidades de la provincia mediante un conjunto de actividades orientadas a fomentar el conocimiento y aceptación de otras realidades culturales.
Entre las diferentes actividades se encuentra la música. Para ello, "Jóvenes y Desarrollo" han contado con Aziza Brahim y su banda, como exponente más cercano de la nueva música africana.
Mi música es saharaui y africana, ya que me he inspirado en los ritmos del África Occidental (como Senegal o Mali) para refrescar el estilo musical del Sahara Occidental. Asimismo es una música totalmente africana en cuanto al contenido, ya que habla de las preocupaciones de mi pueblo, y muchas de ellas son las mismas en el resto de los países del continente. Además, mi periplo por países africanos como Argelia, Mauritania, Sudáfrica ha servido para confirmar mi naturaleza africana.
La música de Aziza Brahim & Gulili Mankoo se podrá escuchar dentro de esta campaña en Valencia de Don Juan mañana, y en agosto en Santa María del Páramo. Estáis todos invitados
Después de jornadas agotadoras de trabajo, los cooperantes residentes en Rabuni deciden marcharse a Dajla al FISAHARA. Una oportunidad de desconectar de las cargas acumuladas de la rutina que imponen las duras condiciones del trabajo en el exilio saharaui. Pero para los saharauis de los campamentos supone algo más. El FISAHARA es una ventana al mundo que permite la difusión de la cultura de una parte a otra del mundo a través de un remolque de camión convertido en pantalla de cine.
Producciones internacionales de todo tipo se muestran en el Festival. Y también de producción nacional. Los saharauis, gracias al FISAHARA, están creando su propio patrimonio cinematográfico. Pero el festival es mucho más.
Los cooperantes venidos de Rabuni se adentran en una nueva Dajla, salpicada de nuevos tesoros. Puestos de artesanía, cafeterías ambulantes, Jaimas tradicionales llenas de mundos particulares, un campo de fútbol... Un enorme frig de celuloide que aparece y desaparece una vez al año en Dajla.
Paseos, búsquedas, reecuentros. Todo ello adornado con una atmósfera de romería a la saharui. El tiempo acompaña para disfrutar del atardecer y ver a los actores, que han venido al festival para apoyar con su presencia al pueblo saharaui, echando un partido de fútbol con jóvenes saharauis.
Sin darse uno cuenta, llega la noche y la luna, majestuosa, sale para iluminar con su luz las sombras que se mueven de un lado a otro. El estómago avisa de cuál es la siguiente parada. Algo de comer. Pizza saharaui. Los tiempos cambian. Hay que buscar un sitio para saciar el estómago. Un poco más alla, un café con un pupitre como terraza. La gente se sienta en el pupitre, piden bebidas al regente del negocio, y comienzan a engullir el manjar.
Pero el camarero es algo más, como siempre pasa en los campamentos. Pregunta a los cooperantes, en este momento vulgares clientes consumiendo en su pupitre, si les puede leer algo que ha escrito. Quiere saber si merece la pena. Lo ha presentado a los organizadores del Festival, pero no sabe si al final, le dejarán un hueco para poder leerselo a todo el mundo. Y lee:
NO HAY CAMINO PARA LA PAZ. LA PAZ ES EL CAMINO
"Educar para la paz es educar para la solidaridad, el respeto, la convivencia, la justicia, la libertad y la cooperación. Lo que contribuirá a que todos adopten actitudes referidas a la aceptación de diferentes culturas, rechazando la intolerancia."
Hoy en esta tribuna queremos hacer un llamado a través de esta manifestación FISAHARA, por un Sahara libre e independente, donde muchos artistas y embajadores han llegado a apoyar la causa del pueblo saharaui y a su vez enseñarnos como podemos comunicarnos con el otro mundo, mediante estas vías de la comunicación. Somos saharauis, amantes de la paz y el bienestar del mundo. Vosotros sois los mensajeros de la paz y el bienestar del mundo. No optamos jamás por la guerra.Vosotros sois los mensajeros de la verdad, la justicia y la convicción de la solidaridad. Este es un rincón de la tierra donde vive de hace más de 30 años un pueblo desalojado de su propia tierra. Subsiste solo de las ayudas humanitarias. Dedico estas palabras a todos los que no se olvidan de este rincón del planeta, y es que olvidar sería renunciar a lo que nos hace más humanos. Os agradezco por no dejaros perder en la espesura del laberinto de la memoria del pequeño mundo, de pequeños hombres que hablan en voz baja. Al contrario, habéis atravesado el desierto de vuestras dudas, para comprobar que el sol siempre tiene razón, que antes de salir ya habéis de guardar silencio. Para escuchar el latido de nuestra madre tierra. Gracias.
Las mandíbulas que masticaban la pizza se fueron parando, para no perder detalle de la declamación. ¿Quién era aquel nuevo escritor? Hamada Chej, profesor de Primaria en una escuela en Dajla. Le pidieron que volviera a leer la carta al FISAHARA. Le aplaudieron. El maestro, vergonzoso, bajaba la cabeza por el agasajo de los visitantes. Los amigos del maestro, que escuchaban, apoyaban el reconocimiento. Se intentó de nuevo que le permitieran leer su escrito a los organizadores. Pero un festival de cine es un festival de cine. Hasta en los campamentos. No hay mucho lugar para la improvisación. Sólo la que no se puede controlar.
Los alumnos de la nueva lección de maestría se quedan silenciosos, sentados en el pupitre, masticando los restos de pizza creada en una cooperativa, reflexionando en la penumbra sobre las palabras que atravesaron las esquinas de adobe. El tiempo pasa, y se acerca la hora del concierto. La gente se mueve. Los alumnos también.
El escenario está colocado dentro de una escuela, la escuela de Hamada. Él estudió en esta escuela cuando era niño, y ahora es maestro en ella. Se resiste a huir de este exilio a una diáspora desconocida. Ama a su pueblo y no quiere que su nueva generación crea que esto es para siempre. Agradece como muchos saharauis, que se hagan festivales y proyectos para resistir mejor en esta desolación. Pero que nunca se olvide que no están aquí por gusto.
Saharaui. Nacida el 9 de junio de 1976 en los campamentos de refugiados en Tinduf,en Argelia. Estudió en Cuba durante 7 años. Volvió a los campamentos en 1995. Ese mismo año ganó el Primer Premio Nacional de la Canción en el festival de cultura de la RASD. A partir de ahí pasa a formar parte del Grupo Nacional Saharaui haciendo su primera gira internacional.En 1998 y con el Ministerio de Cultura de la R.A.S.D.,la discográfica Nubenegra publica la trilogía “Saharauis”. En el álbum “A pesar de las heridas”,aparecen sus canciones "Dios Mío" y "La tierra derrama lágrimas". Con el grupo Leyuad realiza su primera gira en Europa ese mismo año,actuando en Francia,Alemania y España.De vuelta a los campamentos,realiza unas grabaciones para la Radio de Tinduf con el grupo Tuareg de Tamarrast en 1999. Desde el año 2000 reside en España,realizando giras con Leyuad en España (2001),Francia (2002 y 2003) y (Alemania,2003).Desde 2007,ha dado forma a un nuevo proyecto musical,Gulili Mankoo,formación de artistas de diferentes países que fusionan la música saharaui con rock,blues,reggae y percusiones del África Occidental.