miércoles, 27 de junio de 2007

DIARIOS DE LONDRES (I): REFUGEE WEEK.

Una refugiada saharaui en UK

17 de Junio de 2007.

Y llegó el momento. En la gran Babel del siglo XXI, el objetivo de mi visita es dar a conocer la situación de mi pueblo a través de la música. Gracias a Sandblast, voy a actuar en el Celebrating Sanctuary. Este festival, enmarcado dentro de la Semana del Refugiado (Refugee Week), homenajea a las comunidades de refugiados que pueblan Londres así como su enorme contribución a la vida cultural de la capital. En mi caso, no soy residente aquí, y la contribución a la cultura londinense de la cultura saharaui es prácticamente nula (salvo los eventos que organiza Sandblast). Pero el hecho de poder representar a mi pueblo en estas tierras, me da la posibilidad de acercar la realidad saharaui a los londinenses, para los cuales el conflicto del Sáhara Occidental es totalmente desconocido.

Llegamos al South Bank a media mañana, después de haber recorrido el centro de la ciudad entre un caos circulatorio aparentemente inusual. En el trayecto descubro una ciudad en ebullición cultural. En cualquiera de las plazas que circundamos, vemos algún evento o festival. Al salir del coche, me encuentro con un paseo al borde del famoso río Támesis. Cientos de puestos de organizaciones, de degustaciones gastronómicas de todo el mundo, así como cinco escenarios, representan a los refugiados que viven en UK. El puesto de Sandblast se convierte en una pequeña ventana a los campamentos y en mi pequeña jaima al borde del río. Para el concierto de hoy me acompañará Luzmira, con la que comencé a tocar en mi anterior visita. También estarán Henry y Susheela, dos músicos de Nueva Zelanda y Fidji respectivamente. Henry me conoció hace cuatro meses y visitó por primera vez los campamentos este año. Tengo el honor de haberle servido de fuente de inspiración, y me ha dedicado una canción, que habla de la situación de mi pueblo a través de mi vida.

Hemos tenido suerte con el tiempo y la lluvia no amenaza por el momento. El ambiente está muy animado, y la soledad de una refugiada saharaui en UK se desvanece gracias a todos los refugiados que se cruzan en el camino al escenario. El escenario central abre este año con Emunah, un grupo de inclasificable estilo, a caballo entre el hip hop, el drum'n'bass y la música tradicional de Oriente Medio. Curiosamente el grupo está formado por palestinos, judíos, pakistaníes y rusos. En sus versos hablan de la difícil lucha del pueblo palestino por su independencia y la convivencia con el pueblo judío.

Mientras Emunah actúa, Luzmira y yo estamos en el camerino con el típico cosquilleo previo a subir al escenario. A las tres de la tarde nos toca. Después subirán Speeches, Destroyers (una impresionante banda de 15 músicos delirantes afincados en Birminghan), Maryam Mursal (el plato fuerte del festival, la epopeya de una madre atravesando el cuerno de África para salvar a sus 5 hijos, la voz de Somalia en el exilio), Ayak Tracks y Dam... Será todo un placer el participar en este festival.

Por fin, la presentación, y ¡adelante! Comenzamos nuestro repertorio con una improvisación de origen venezolano, que rebauticé "Encuentro", y que musicalmente bebe de un baile denominado seis figurao. Y de Venezuela al Sahara, con "La promesa". Tengo que reconocer que la experiencia musical con Luzmira significa algo más que un encuentro de artistas. Se encuentran dos culturas, dos países, con muchos más puntos de vista en común que diferencias. El repertorio continúa con "La tierra derrama lágrimas", "Romance en la lejanía", "Ya Mulana", "Gaita de tambora", y una nueva canción, llamada"Himno", que resume la situación de mi pueblo. En este momento se unen a nosotras Henry y Susheela para tocar "Naam li Salam" (Sí a la paz). La verdad es que esta canción fue toda una sorpresa para mí. Uno de los momentos más bellos del concierto, ya que sus versos en inglés me acercó aún más al público asistente...

Después de nuestra actuación, se suceden las entrevistas (Openair, BBC World), las felicitaciones del público asistente, de otros músicos... Se me acercó en todo el revuelo una mujer de Somalia felicitándome y preguntando de dónde era. Estuve hablando con ella por un tiempo, y más tarde descubrí que era Maryam Mursal. Nunca pensé que llegaría a recibir sus cumplidos...

El festival continuó durante el resto del día, regresamos al puesto de Sandblast, que estaba bastante animado, y vimos otras actuaciones y puestos en una preciosa y gris tarde de domingo en Londres. Lo más bonito de todo, es que al menos alguien más conoce quienes somos los saharauis y fue gracias a la música.

1 comentario:

Generación de la Amistad Saharaui dijo...

Bravo Aziza. Un saludo y seguid difundiendo la cultura y la causa saharaui

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