miércoles, 18 de julio de 2007

DIARIOS DE LONDRES (y III): Kalabash y Refuge in Films

Una refugiada saharaui en UK

21 de junio.
Los días pasan y las actividades continúan. Hoy hay un evento especial en The Salmon and Compass: Sandblast proyectará los documentales “The Cubarawi Women” y “Sahara Marathon”, y se finalizará la velada con mi actuación, y sesión de música africana, organizado por el Kalabash Movement. Pero antes del concierto pasaremos por la emisora Resonance FM, para participar en una entrevista en el programa Africa essence. Dicha emisora se encuentra en Denmark St., una calle totalmente dedicada a la música, y cerca de Charing Cross, zona repleta de teatros y salas de conciertos. Musicales, conciertos, tiendas de instrumentos, y tribus urbanas del Londres del siglo XXI.

Una vez finalizada la entrevista, nos vamos, como siempre en Londres, a toda rapidez a The Salmon and Compass. La sala de proyecciones estaba abarrotada para ver los documentales. Al finalizar, participé en un coloquio con el público asistente. Participó Jose, como representante de la ONG CISP para los campamentos. Fue un debate interesante, en el cual hubo mucha participación, no sólo anglosajona, sino también en castellano. Realmente vi mucho interés por parte de la gente en descubrir las claves por las cuales todavía mi pueblo sigue resistiendo en un exilio prácticamente desconocido para la opinión pública mundial. Nos queda tanto por hacer para que un saharaui no sea un desconocido allá por donde vaya...

Pasan los minutos, el local se va llenando, y llega Nasrdin, el músico sudanés-somalí, entusiasmado y con tremendas ganas de acompañarme en mi recital. No podemos esperar más, tenemos realmente ganas de tocar. Danielle y la gente de Kalabash hacen las presentaciones previas, y comenzamos el concierto. Comienzo a cantar un cocktail de antiguas canciones saharauis de nuestra revolución. Continúa el repertorio de mis canciones, junto a Nasrdin, con el que se crea un perfecto diálogo entre las dos puntas de África. Ambos unimos nuestras músicas en sus raíces comunes. Enseguida olvido la lista de canciones que preparé y canto según mi instinto, y el sentir del público. El ambiente se caldea y se unen dos músicos más: Boujeema, el músico gnawa con el que grabé en estudio días anteriores, y un bajista jamaicano cuyo nombre no recuerdo. El blues, la música del cuerno de África, la música gnawa, se unen a la música saharaui y la siguen con respeto. El público, de diferentes nacionalidades, siente y disfruta, nuevamente, de la globalización positiva. Y siento que mi pueblo no está tan solo.
Pero todavía no hemos terminado, para finalizar el concierto se unen Henry y Susheela, para cantar Leil u Ana y Naam li Salam. Un emotivo broche final para nuestra actuación. La fiesta continuó con una sesión de la DJ Rita Ray, que nos brindó con una fantástica revisión de lo mejor de la música africana, de Fela Kuti a Toumani Diabaté, pasando por la música de los años 70 que tan bien se hacía en mi continente.

22 de junio.
Quince minutos para cantar dos canciones y leer un discurso sobre quien soy, qué hago y a quién represento, mi pueblo. El evento, “Refuge in Films”, organizado por Nuevas Generaciones, un colectivo de población refugiada y emigrante, especialmente de origen latino, que trabaja por la integración de población refugiada en Londres. Un festival de documentales sobre el refugiado, dentro de los múltiples actos del Refugee Week en todo UK. Participo en la inauguración, y más tarde, en otro de los días del Festival, proyección de Sahara Maratón, por cierto, un fantástico documental, que sigue emocionándome cada vez que lo veo. Antes de participar, me sentía algo intranquila. Pero esta vez no era el típico cosquilleo de antes de un concierto. Como había que hacer traducción simultánea, trabajé a fondo, con Danielle, de Sandblast (organización colaboradora y participante del festival) las pausas en las cuales ella traduciría. Para evitar cualquier confusión, las dos íbamos leyendo nuestros respectivos discurso y traducción simultáneamente. Estas fueron mis palabras.

Soy Aziza Brahim. Saharaui. Cuando mi madre estaba embarazada de mí, tuvo que huir de nuestra casa en el Aaiún, a un exilio desconocido. Evitando los bombardeos y el genocidio de nuestro pueblo por el ejército marroquí, llegó a Tinduf.

Allí nací el 9 de Junio de 1976, el día que murió nuestro líder El Uali Mustafá Sayed en el frente defiendo nuestro derecho a ser libres. Cuando cumplí los 11 años, fui a Cuba a estudiar la lengua del colonizador que nos olvidó.

La música siempre fue el motor de mi vida, y por ella dejé mis estudios en Cuba para regresar a los campamentos y luchar por la libertad y la paz. Empecé a recorrer mundo dando a conocer la situación de mi pueblo, el último de África que todavía no ha conseguido la independencia.

30 años sin presente, 30 años sin futuro. ¿No creeis que es suficiente tiempo? Nosotros somos un pueblo pacífico, hospitalario y nuestra causa está amparada por la Legalidad Internacional.

Hoy estoy aquí, en este importante evento, para recordaros que existimos a pesar de todas las dificultades. Gracias por darme esta oportunidad para luchar, una vez más contra la ignorancia.

Os pido que no olvidéis al pueblo saharaui, porque nosotros no olvidamos vuestra atención. Solo así llegará el día que no vuelva a Londres como una refugiada, sino como una mujer libre, independiente y dispuesta a cantaros sobre el milagro de la vida, la hermandad de los pueblos, la belleza del mundo.

No olvidéis estas palabras, y llevadlas con vosotros donde quiera que vayáis. Solo así mi pueblo no caerá en el olvido, y lo más importante, para recordar que el poder de la palabra es más fuerte que cualquier arma.


Entre pausa y pausa, los recuerdos de mi vida hasta ahora, reflejados en cada párrafo, se sucedían en mi mente con rapidez, hasta que la emoción contenida se convirtió en pública, y tuve que parar por unos instantes para enjuagar mis lágrimas. No es fácil recordar una vida como esa, y por eso es muy difícil ver a un saharaui hablando de lo que ha tenido que vivir durante estos últimos 30 años. Los aplausos del público asistente, me arroparon y dieron fuerzas para continuar. Cuando finalicé seguían los aplausos. Canté con la voz entrecortada, Himno, una nueva canción que hemos creado Foku, mi amigo y guitarrista de mi nuevo grupo, La tierra derrama lágrimas, y como regalo a la numerosa asistencia latina, Gaita de tambora, canción de origen venezolano y que solemos cantar Luzmira y yo en nuestros conciertos.
Después del acto, gente de Guinea Ecuatorial, Mozambique, Colombia, Bolivia, o Argentina, se acerca a mí para demostrar su emoción por lo ocurrido, la admiración por nuestro pueblo y la sorpresa algunos de ellos por el desconocimiento que tienen al respecto.

Epílogo

Como siempre, es difícil recoger en un diario las experiencias vividas, y sólo se muestran las que más impactaron en la retina del recuerdo. Espero que hayáis disfrutado de ellas, y que la próxima ocasión vosotros, y sobre todo, mis compatriotas, seaís testigos directos de ellas.
Naam li Salam

2 comentarios:

Generación de la Amistad Saharaui dijo...

BRAVO AZIZA. UN ABRAZO FUERTE

mahfuti dijo...

Hola Aziza!
me ha alegrado un montón encontrar este blog de una cantante saharaui.
Me llamo Mahfud y llevo 12 años en España, estudio Sociología en Salamanca.
Yo ya te había escuchado en el disco de Apesar de las heridas y cantas muy bien.
Me gustaría saber si tienes alguna canción más y algún disco más además del que he citado arriba.
Si no te importa por favor me envías un e-mail con los nombres de los discos y donde los puedo conseguir, si hay que comprarlos por Internet o se pueden conseguir en alguna tienda.
Si no te importa por favor enviame la canción La tierra derrama lágrimas porque no consigo descargarla.
Mi e-mail es: mahfuti@gmail.com
Mi blog es: mahfutikeops.blogspot.com
Muchas gracias y saludos!

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